Ahora que llevo unos días de vuelta en España, poco a poco, me he ido dando cuenta de esos pequeños detalles que sin saberlo, son tan importantes. A continuación, para no olvidarme en un futuro de la importancia que tienen, escribo una lista de algunos:
- Abrir la nevera, que esté llena de cosas que te apetecen y cerrarla sin coger nada!
- Tener persianas en la ventana de la habitación.
- Usar el móvil como teléfono, ¡no solo como reloj!
- Conectarse a Internet e imprimir sin tener que poner usuario y contraseña.
- Ir al salón de TV y saber de antemano que no está ocupado (lo mismo con la cocina).
- Ir a cualquier bar y no salir apestando a tabaco.
- Comer cerdo sin tener que racionarlo, ¡aquí no es un bien limitado!
- Oír tu idioma hablado por alguien que camina detrás tuyo y no sorprenderse.
- Hacer un viaje de más de 20 km en coche y no oír ni un solo bocinazo.
- …
Y a pesar de todo, desde el día en que llegas echas de menos “tu otra casa” y todo lo que ello significa: mirar el reloj a las 19.30 y saber que han cerrado el Dia, mirarlo a las 3.00 y pensar que se ha ido el último Shuttle, sentarse en el puff mientras se organiza qué se hará o se comentan las últimas noticias o se ven los últimos videos en Youtube, tumbarse en el césped con el postre de la comida, irte a tomar un chocolate caliente y pasarte una hora sin hacer nada, tomar té (mucho té), tener todo lo que necesitas a menos de 5 minutos caminando…